






![]() |   > El Team New Zealand no da opciones al Desafío |
Era el día perfecto para dar la campanada. El Rey por fin acudió a la cita con el Desafío Español pero los de Karol Jablonski no pudieron dedicarle una victoria que habría sido histórica en la primera regata de semifinales frente al Team New Zealand. La suerte de la primera manga pareció decidirse en el sorteo previo que dictaba quién entraría por el lado de estribor. Karol Jablonski eligió cara. Salió cruz. De Angelis eligió cara y no falló. El Emirates Team New Zealand y el Luna Rossa ya mandan en las semifinales de la Copa Louis Vuitton merced a sus triunfos en la jornada inaugural ante el Desafío Español y BMW Oracle, respectivamente. Con Don Juan Carlos como tripulante 18 el Desafío aspiraba a dar la gran campanada ante los Dean Barker. Jablonski, pese a entrar sin preferencia en la caja de salida, atacó como de costumbre y salió igualado y por el lado que quería, el izquierdo. Exactamente igual que los italianos de Francesco de Angelis, con la diferencia de que el Luna Rossa le sacó un segundo al USA98. El ITA94 salió disparado por el lado izquierdo y Chris Dickson sólo podía mirar asombrado cómo el barco al que han derrotado en dos ocasiones durante los dos 'round robin' se marchaba como una bala. Pero parece que el Desafío no cogió la misma intensidad. Por el mismo lado y en una regata similar, el ESP97 no dejó de ceder terreno durante toda la primera ceñida. Regatas similares, resultados diferentes. Luna Rossa montó en barlovento con 57 segundos, siete menos que los que le saco el NZL92 al Desafío. Una renta así bien puede sentenciar un regata pero esto son semifinales y no se puede dar a nadie por muerto hasta la línea de meta. En la primera popa, Jablonski y los suyos volvieron a demostrar que el ESP97 vuela con viento de cola. La diferencia de 320 metros y más de un minuto bajó a 150 metros y 41 segundos en la puerta de sotavento. Unos guarismos al alza aunque discretos si se comparan con la remontada del USA98. Dickson y los suyos apretaron los dientes y llegaron a la altura de los italianos, que tenían al brasileño James Spithill como caña y a Francesco de Angelis en la función de estratega, justo en el momento oportuno. El ITA94 sufrió con el génova. La vela se lío y le restó unos metros y unos segundos preciosos. Los necesarios para que el BMW montase en sotavento con un segundo de desventaja para izar antes el 'spinnaker' y tomar una pequeña renta en el inicio de la segunda ceñida. Ni el Desafío ni el BMW se habían rendido. Jablonski marcó al NZL92 durante casi toda la primera mitad de la segunda ceñida y llegó a reducir la distancia por debajo de los 100 metros. La remontada era posible. Por contra, Luna Rossa volvió a elegir el lado izquierdo del campo de regatas y retomó su renta pero con más autoridad. En un visto y no visto, el ITA94 se fue a 300 metros y sentenció la primera manga por la vía rápida. Todo lo contrario que el Desafío que siguió reduciendo rentas -30 segundos en el último paso por barlovento-. El trabajo del sindicato español era sensacional, extraordinario. Lástima que el Emirates no concediera un solo error en toda la regata. No lo cometió en las tres primeras partes de la prueba y no lo haría en la última popa. A falta de un tercio de la empopada, el NZL92 arrió el 'spy' mientras el ESP97 se mantenía con mayor, génova y 'spy'. Un error de los españoles que, para colmo de males, se vieron obligados a cortar el 'spinnaker' y dejarlo en el mar cuando intentaron bajarlo. Terry Hutchinson vio el role antes que los españoles y Barker terminó ciñendo con 43 segundos de renta. Por su parte, el Luna Rossa le metió casi dos minutos y 20 segundos al USA98 ante la cara de incredulidad y enfado, más lo segundo que lo primero, de Larry Ellison. |







